
Hoy en día, es posible modificar a través de un tratamiento cognitivo-conductual los hábitos tóxicos del tabaco, alcohol, las drogas y el juego patológico. Todos ellos representan una problemática individual repercutiendo directa o indirectamente en ellos mismos, en sus familias o en la sociedad, por lo que se hace necesaria una rápida actuación profesional.
La motivación del adicto para dejar el hábito es un requisito indispensable para iniciar una terapia que, normalmente, va a ser compartida con otros especialistas que prescriban psicofármacos. Las terapias siempre son individuales o en pareja, según el caso, y su duración mínima será de un año a partir de haber dejado el hábito.
