
La hiperactividad en los niños es un tema muy extendido del que se ha venido hablando mucho en los últimos años por sus consecuencias. Éstos nacen con una diferencia a nivel biológico que les dificulta comportarse de manera correcta en todos los lugares, todos los días y desde la primera infancia. A pesar de que quieran permanecer atentos o sin moverse en exceso les resulta muy difícil. Es necesario realizar una labor de prevención en todos los casos que se sospeche de déficit de atención sostenida y/o hiperkinesia. A menudo existen niños que pueden presentar estos mismos síntomas pero no tratarse de hiperactividad, sino que puede estar por ejemplo, bajo una situación de ansiedad o de estrés. Los niños/as no se hacen hiperactivos, nacen hiperactivos.
Efectuar una buena evaluación es fundamental para poder saber cuales son las causas de esos comportamientos y desarrollar así un plan de intervención adecuado. El conocimiento por parte de padres y profesores de este tipo de características y su manejo, favorecerían una buena readaptación tanto en casa como en el colegio. El tratamiento de los niños con TDA-H tendría que contar siempre con una intervención farmacológica, psicológica, psicopedagógica, así como con un buen asesoramiento a padres y profesores.
